Sarahí regresa a San Martín desde la ciudad para empezar otra semana de clases en el jardín de niños de la comunidad, recientemente su amiga de la carrera le recomendó usar una aplicación móvil que tiene un buen catálogo de actividades que pueden usar en sus planeaciones docentes, ese lunes por la mañana Sarahí actualizó la base de datos y para cuando llegan los niños ella ya tiene a los alumnos registrados en la aplicación y está lista para dedicarle una hora de juego a su clase.
Después de unas actividades de rutina en el aula Sarahí les comenta a los niños que trabajarán con un juego y procede a sacar su teléfono para escoger una actividad de la aplicación; pone a reproducirse un audio libro del cuento de Blancanieves incluído en la app y tras esto, y de acuerdo a la actividad planteada, la maestra les pone a realizar alguna de las labores domésticas a niños y niñas por igual de acuerdo a lo asignado por la aplicación de manera aleatoria. Finalmente discuten la asignación de responsabilidades de acuerdo al género y temas relacionados al trabajo.
A lo largo de la semana Sarahí y el grupo se acoplan a las actividades de la aplicación y los niños se notan entusiasmados porque les toque ser elegidos para poder subir su porcentaje de evaluación, semanas después Sarahí comienza a notar que los niños se desarrollan con más tolerancia y solidaridad entre niños y niñas dentro del aula.